Luka Dončić ya está corriendo, y eso debería ser una buena noticia. En cierta forma lo es. Pero, aún no tiene el alta médica para retomar el contacto físico, y no parece que va a llegar pronto…

Lo que dijeron Shams, Ireland y el propio Luka
Tres voces. Tres niveles de confianza. Tres versiones de una misma incertidumbre.
Shams Charania dice que el camino de recuperación de Dončić sigue siendo lento, cada vez hace más en la cancha, pero aún no corre a pleno rendimiento ni realiza entrenamientos de contacto completo. John Ireland, veterano comentarista de los Lakers, ya había dicho que Luka no estaba cerca de regresar porque aún no había comenzado a correr al momento de sus declaraciones.
El propio Luka en declaraciones recogidas por Mike Trudell y Dave McMenamin de ESPN mostró todo el panorama:

«Solo estoy haciendo todo lo que puedo. Todos los días estoy haciendo las cosas que se supone que debo hacer. El médico dijo ocho semanas al principio de la primera resonancia magnética. Así que solo voy día a día y me siento mejor cada día.»
Ocho semanas. Confirmado por el propio jugador, no por una fuente anónima. El médico se lo dijo desde la primera resonancia. Ese es el techo inicial del proceso.
Y sobre cómo está viviendo esta lesión en particular, Luka fue todavía más directo:
«Es algo difícil para mí porque regresé de lesiones antes demasiado pronto, y no fue el mejor resultado. Pero como digo, es la primera vez que tengo una lesión en el isquiotibial. No es lo mismo que otras lesiones. Tienes que ser muy cuidadoso.»
Esa frase es clave. Luka reconoce públicamente que en el pasado volvió antes de tiempo y pagó las consecuencias. Ahora sabe que el isquiotibial no funciona igual. No lo va a forzar, como debe ser.
La aritmética que ningún fanático de los Lakers quiere hacer

La lesión ocurrió el 2 de abril. Ocho semanas desde esa fecha nos lleva al 28 de mayo.
Law Murray agregó esta mañana que Dončić tiene un cronograma de ocho semanas que incluyó la estadía extendida en España. Con todo sobre la mesa, el final de las Finales de la Conferencia Oeste sería el retorno realista, de haberlo (muy improbable para no ser absoluto).
Las Finales de Conferencia comienzan aproximadamente a finales de mayo. Si los Lakers sobreviven al Thunder —y ese es un «si» mayúsculo, se insiste— Luka podría aparecer en los últimos juegos de esa ronda. Si el Thunder gana en seis, por ejemplo, la serie termina alrededor del 20 de mayo. Si se va a siete, al 23 o 24. En ninguno de esos escenarios llegan las ocho semanas.
Brett Siegel de ClutchPoints señaló que Luka no tendría oportunidad de aparecer antes de la segunda semana de la serie. Pero con la proyección de Murray sobre la mesa, incluso eso parece optimista.
Para que Luka juegue en esta serie, los Lakers necesitan ganar. Para ganar sin Luka, necesitan algo cercano a un milagro…
Por qué los isquiotibiales son traidores

Hay lesiones que se curan con tiempo. Y hay lesiones que se curan con tiempo, paciencia y disciplina. Los isquiotibiales son de la segunda, y quizás un poco más. La tasa de recaída en desgarros musculares de grado 2 es alta, especialmente cuando el atleta regresa antes de que las fibras hayan completado su ciclo de cicatrización. El músculo puede sentirse bien, puede moverse bien, y en el primer sprint explosivo de un partido de playoffs ceder de nuevo.
Dončić ya ha tenido problemas de lesión, y por eso la frase que él mismo usó de «aún no tengo el alta para el contacto físico» es prudencia y cautela más que necesaria.
Hemos hablado varias veces que los rangos de optimismo eran posibles, pero no definitorios. Este escenario siempre fue el más probable, por el componente de riesgo en la lesión de un músculo delicado, y que además es de los principales responsables del estilo de juego de Luka.
Lo que significa para los Lakers esta noche y la siguiente

Los Lakers perdieron el Juego 1 por 18 puntos, auqnue no con malas sensaciones, entendiendo el contexto. Sin Dončić —el máximo anotador de la NBA esta temporada con 33.5 puntos por partido— y además con Vanderbilt fuera por la luxación abierta del meñique, la tarea de empatar la serie es enorme, casi titánica.
LeBron James tiene 41 años y jugó un Juego 1 extraordinario. Austin Reaves regresó de su lesión en el oblicuo, pero nada sobra. El Thunder es el campeón defensor, tiene el mejor récord de la liga, y Shai Gilgeous-Alexander no está mostrando señales de bajar el ritmo incluso cuando lo defienden de la mejor forma posible.
Luka no va a llegar, por tanto, ya se debe pensar en cómo gestionar lo que resta de la serie y bajo qué enfoque: de cara a una planificación a futuro o hacer una épica poco vista en un deporte tan lógico, aunque nada es imposible.
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Máster Arquitecto, novelista, ensayista y editor. Fundador de la Plataforma Fdh.

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