Adou Thiero en una entrevista con Lakers Nation habló de su plan de trabajo para la offseason y lo que quiere mejorar para ser una opción de cara a la próxima temporada.
El perfil ideal de la NBA actual

Thiero representa un molde muy reconocible en la liga actual: un alero físico, fuerte, capaz de defender varias posiciones, competir en el rebote y sostener secuencias de alta energía. Ese tipo de jugador tiene valor inmediato porque puede impactar antes de convertirse en una pieza ofensiva completamente formada.
Su base competitiva se sostiene sobre tres rasgos. La versatilidad defensiva —su cuerpo y movilidad le permiten sobrevivir en cambios y emparejamientos distintos. La agresividad en el rebote y en las jugadas de esfuerzo, algo muy valioso para unidades atléticas y de ritmo alto. Y el tercero, el más importante para su proyección: el potencial desarrollo del tiro exterior.
El tiro define su techo

Thiero dijo que una de sus prioridades en la offseason es volver su tiro más consistente, ganar confianza para lanzar cuando esté abierto y seguir puliendo su juego ofensivo. La potencia física ya le da un piso NBA; el tiro puede convertirlo en un jugador bidireccional.
Si el triple, especialmente en situaciones de catch-and-shoot, se vuelve respetable, su lectura cambia por completo. Deja de ser un defensivo con minutos situacionales y empieza a perfilarse como un wing funcional en ambos lados de la cancha.
El encaje con JJ Redick
Eso es exactamente lo que importa para Redick. Su sistema ofensivo necesita spacing, movimiento sin balón y jugadores que no permitan que la defensa colapse la pintura sin castigo. Si Thiero no obliga a respetar su tiro, los rivales pueden flotarlo y reducir su utilidad ofensiva a transición, cortes o esfuerzo secundario.
Si desarrolla un tiro creíble, su valor táctico sube de forma considerable. Ahí aparece el perfil 3-and-D que tanto necesita los Lakers.
La comparación con Vanderbilt

La comparación con Jarred Vanderbilt ayuda a entender el punto. En Kentucky, Vando terminó con 0 de 1 en triples y 63.16% en tiros libres en 14 partidos, números que ya mostraban un perfil ofensivo muy restringido desde su etapa universitaria.
La diferencia con Thiero está en que el rookie proyecta más fluidez, más margen técnico y una posibilidad real de construir un tiro funcional, algo que en Vanderbilt nunca se perfiló con claridad desde sus años en la NCAA.
La importancia de este verano
Esta offseason tiene una importancia especial porque ahora sí puede trabajar con normalidad. Thiero explicó que el verano pasado no pudo participar en la Summer League, y en mayo dijo que esta vez lo más probable es que sí juegue en Las Vegas. Eso cambia el punto de partida: antes estaba condicionado por el contexto físico; ahora el verano puede servirle como plataforma real de crecimiento.
Thiero jugó poco como rookie, así que la Summer League puede convertirse en el primer espacio serio para medir si su evolución ofensiva acompaña lo que ya sugiere su perfil atlético. Para el cuerpo técnico, sería una prueba concreta: la diferencia entre verlo como un atleta útil o como una pieza real de rotación.
El factor económico
Hay un elemento de construcción de plantilla que vuelve su desarrollo todavía más interesante. Thiero firmó un contrato rookie de tres años y 5.95 millones de dólares, una cifra baja para un ala con potencial de rotación si da el salto. En una liga donde los wings físicos y versátiles suelen ser caros, encontrar uno dentro del propio proyecto tiene un valor deportivo y económico evidente que ayudaría a los planes de Lakers para darle un buen rooster a su superestrella, con un poco más de margen en las arcas.
La idea es bastante simple: Adou Thiero ya tiene el cuerpo, la energía y las herramientas defensivas que la NBA exige. Hay que ver si este verano puede añadir el tiro suficiente para que Redick lo vea como una alternativa seria.
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Máster Arquitecto, novelista, ensayista y editor. Fundador de la Plataforma Fdh.
