Elgin Baylor: el hombre que enseñó a la NBA a volar

Hoy, 16 de septiembre, se cumplen 92 años del nacimiento del alero que salvó a los Lakers y cambió para siempre la forma de jugar al baloncesto.

Antes de la acrobacia moderna, de los vuelos sobre la pintura y del espectáculo vertical que terminó por definir a Los Angeles Lakers, existió Elgin Baylor. En una era en que el baloncesto se jugaba con los pies pegados a la madera, Baylor introdujo la suspensión, la improvisación en el aire y la elegancia del atletismo puro. No solo transformó la estética del juego: salvó a la franquicia de la quiebra en Minneapolis y sirvió de puente hacia su consolidación en la Costa Oeste.

De Washington a Minneapolis

Nació el 16 de septiembre de 1934 en Washington D.C. En la Universidad de Seattle llevó a su equipo a la final del torneo de la NCAA de 1958 y fue elegido jugador más destacado del Final Four. Ese mismo año, los Minneapolis Lakers, una franquicia en crisis económica, lo seleccionaron con la primera elección del draft. El propietario, Bob Short, reconoció después que, si Baylor hubiera rechazado el contrato, el equipo habría cerrado.

Su impacto fue inmediato: Novato del Año en 1959, MVP compartido del Juego de las Estrellas con Bob Pettit y, en su primera temporada, unos Lakers que venían de ser el peor equipo de la liga llegaron a las Finales.

Números que siguen en pie

Baylor combinaba una fuerza física dominante en la pintura con un control corporal sin precedentes para un alero. En 14 temporadas (1958-1971) promedió 27.4 puntos y 13.5 rebotes.

El 15 de noviembre de 1960 anotó 71 puntos ante los Knicks en el Madison Square Garden, entonces récord de la NBA. En la temporada 1961-62, mientras cumplía servicio en la reserva del Ejército y solo podía jugar con pases de fin de semana, promedió 38.3 puntos en 48 partidos.

Su marca de 61 puntos, con 22 rebotes, en el quinto partido de las Finales de 1962 ante Boston se mantiene hasta hoy como el récord absoluto de anotación en un solo encuentro de la serie por el título.

Ocho Finales sin anillo

Disputó ocho Finales como jugador (1959, 1962, 1963, 1965, 1966, 1968, 1969 y 1970) y las perdió todas, siete de ellas ante los Celtics. Las lesiones de rodilla lo obligaron a retirarse en noviembre de 1971, apenas nueve partidos después de iniciada la temporada. Al día siguiente, los Lakers comenzaron la racha de 33 victorias consecutivas que los llevó al título de 1972, el que Baylor no pudo ganar en la cancha.

Más allá de la cancha

Fue 11 veces All-Star y 10 veces seleccionado al primer equipo All-NBA. Ingresó al Salón de la Fama en 1977 y figuró en los equipos históricos de los aniversarios 35, 50 y 75 de la NBA. Después del retiro fue entrenador del New Orleans Jazz y, durante 22 años (1986-2008), gerente general de los Clippers, con el premio a Ejecutivo del Año en 2006.

El legado

Su relevancia trasciende los trofeos colectivos. Fue el precursor directo de la línea evolutiva que más tarde recorrerían Julius Erving, Michael Jordan y Kobe Bryant. En abril de 2018 los Lakers inauguraron su estatua frente al pabellón angelino. Murió el 22 de marzo de 2021, a los 86 años.

El número 22 suspendido en lo alto del pabellón recuerda al hombre que enseñó a la NBA a jugar por encima del aro y cimentó la identidad de la franquicia más espectacular del baloncesto.

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